miércoles, 19 de noviembre de 2014

El muro que separaba Torremilano y Torrefranca.


Se cumplen 275 años de la caída del muro que hubo en Dos Torres y D. José Luis González Peralbo, catedrático de historia en el IES "Antonio Mª Calero", nos presenta un interesante trabajo sobre estos hechos de la historia de Los Pedroches que reproducimos:







Posible situación del muro.


"Ahora que todo el mundo está celebrando los 25 años transcurridos desde el derrumbe del famoso y vergonzoso Muro de Berlín no está de más recordar que en nuestra propia tierra de los Pedroches también existió durante casi tres siglos una anomalía similar que nació con el propósito de dividir y separar dos poblaciones contiguas que, para su desgracia, estuvieron sometidas en sus orígenes a regímenes distintos de gobierno, uno señorial (Torrefranca) y otro de realengo (Torremilano).




Las andanzas y ambiciones territoriales del señor de Santa Eufemia (y también de Torrefranca), don Gonzalo de Mexía, obligaron a los pobladores de Torremilano a levantar en 1479 una muralla para defenderse de los continuos atropellos por parte del belicoso noble y asegurar de ese modo el propio territorio jurisdiccional. Un portillo con forma de arco, situado a espaldas de la iglesia parroquial de Torremilano, se convirtió en el único punto de control y conexión entre las dos villas (checkpoint, en el argot de la guerra fría).



El muro, cuya existencia intuíamos pero del que se habían desvanecido las pruebas,  asistió impávido a mil avatares durante los siglos siguientes pese a los deseos y a la necesidad más que evidente de facilitar la comunicación y el comercio entre personas que, con frecuencia, además de vecinos eran miembros de las mismas familias. En varias ocasiones las autoridades de una y otra villa intentaron acabar con la anómala y fastidiosa situación pero trabas de distinta índole lo impidieron una y otra vez.



Finalmente, en 1739, surgieron las circunstancias favorables para un nuevo intento que, esta vez sí, fructificó.
Era entonces señor de Torrefranca don Joaquín Antonio Ximénez de Palafox Centurión de Córdoba (1725-1755), marqués de Ariza, marqués de La Guardia, conde de Santa Eufemia…



Por su parte Torremilano pertenecía desde 1660 al marquesado de El Carpio, en manos entonces de María Teresa Álvarez de Toledo y Haro (1691-1755), duquesa de Alba, duquesa de Montoro, marquesa de El Carpio… El gobernador de las Siete Villas de los Pedroches, en las que estaba incluida Torremilano, era don Martín Lozano Ibáñez.



El 4 de octubre de 1739 los alcaldes y regidores de Torremilano y Torrefranca, reunidos precisamente en el citado portillo que comunicaba ambas villas, se comprometieron mediante escritura pública a derribar el muro separador y abrir en su lugar una espaciosa calle que comunicara las plazas públicas de ambas poblaciones, contando para ello con los permisos y parabienes de ambos señoríos.



Las condiciones del convenio -que sin duda resultará muy grato de conocer para los habitantes del actual Dos Torres y en general para todos los interesados en la historia de nuestra tierra- pueden leerse al completo en la trascripción del documento adjunto.



 Como testigo y señal del lugar que había ocupado hasta ese momento el muro las autoridades decidieron embutir, en las fachadas resultantes a ambos lados, sendas piedras con una cruz esculpida en ellas y disponer sobre el pavimento una hilera de piedras negras que marcara la frontera de una y otra villa pero ya sin ningún obstáculo material que impidiese el libre tránsito de personas y mercancías entre uno y otro lado.


Un siglo después de ser demolido, Ramírez de las Casas Deza señalaba en la Coreografía Histórico Estadística de la Provincia y Obispado de Córdoba que la división entre ambas poblaciones sólo era visible gracias a dos piedras que, con el nombre de cada una de las villas, señalaban dónde principiaba la una y acababa la otra. Del muro ya no quedaba ni memoria.



En definitiva, en este año de 2014, Dos Torres puede sentirse orgullosa de añadir al 175 aniversario de la unión político-administrativa entre Torremilano y Torrefranca la celebración de los 275 años transcurridos desde la demolición en 1739 del muro que impedía físicamente la fraternal relación entre los habitantes de una y otra villa."
José Luis González Peralbo


Transcripción del documento:
4 Octubre 1739.

Ajuste y convenio de las villas de Torremilano y Torrefranca sobre abrir una calle para el comercio de una y otra villa.


Sépase como Nos los Concejos, Justicias y Regimientos de las villas de Torremilano y Torrefranca, que al presente estamos en el muro que divide las dichas dos villas al sitio que llaman del Portillo para tratar y conferir lo que en este instrumento se contendrá.


Conviene a saber, por la villa de Torremilano los señores Don Andrés de Montenegro Henestrosa, Diego Fernández del Olmo, alcaldes ordinarios por los dos estados, noble y general. Don Gerónimo José Cortés y Monroy, don Pedro Rafael Morillo de Medina, Juan Blanco Vigara y Francisco Delgado de Medina, regidores por dichos estados, capitulares que somos del referido Concejo.


De la villa de Torrefranca sus mercedes los señores Jacinto Torrico y Antonio del Pino, alcaldes ordinarios, Francisco Ruiz Navajón y Juan Bautista Hidalgo, regidores capitulares que somos del dicho Concejo.


 Y todos juntos por sí y entre de los demás capitulares que en adelante fueren de los dichos dos Concejos y en nombre de los vecinos y moradores de las referidas dos villas, por quienes en caso necesario en la mejor vía y forma que podemos y ha lugar en derecho, prestamos voz y caución de rato [etgrato en forma para que estarán y pasarán por lo que en esta escritura será contenido so expresa obligación que para ello hacemos de los bienes, propios y rentas de los dichos Concejos y vecinos bajo de lo cual otorgamos y decimos:

Es así que estas dichas villas han tratado y conferido repetidas veces la abertura de una calle que con la mayor comodidad facilite el comercio de una a otra, con especialidad en tiempo de Agosto por las crecidas labores que por los vecinos de una y otra villa se hacen en sus contrarias jurisdicciones y otras providencias para haberlas de traficar de una a otra parte, es preciso crecido rodeo el que se ocasiona a causa de que la callejuela que da paso a una y otra villa por el osario que está a las espaldas de la iglesia parroquial de la de Torremilano, es tan estrecha que con dificultad pueden pasar caballerías con cargas de algún volumen, y también por lo lóbrego del sitio, lodazales que se hacen y por otros crecidos inconvenientes que se han experimentado por lo sigiloso y miedoso del sitio.


Deseando obviar los referidos inconvenientes, de común acuerdo se ha solicitado con el Excelentísimo Señor Almirante de Aragón, Marqués de Ariza y La Guardia, Conde de Santa Eufemia, conceda para la formación de dicha calle el suelo necesario de un herreñal que tiene en término de dicha villa de Torrefranca que linda con el referido muro y con casas de la viuda de Bartolomé Muñoz, la Plaza  pública de dicha villa de Torrefranca y otros linderos. Y asimismo se ha solicitado con Antonio Fernández Espejo, vecino de dicha villa de Torremilano, el que dé unas casas de morada que tiene en dicha villa, que dan vista a la Plaza pública de ella y lindan con otras de don Diego Peralvo Herruzo, el herreñal citado y otros.


Lo que se ha conseguido, este último con la condición de que en el solar que le quedase después de tomado lo que baste, se le ha de fabricar por dichas villas y sus Concejos otras casas de la misma calidad y capacidad, cuerpos y cuartos que la que está hoy existente, en atención a ser necesario derribarla para la formación de dicha calle, de suerte que ésta quede seguida a una y otra Plaza de las referidas dos villas, por donde será el comercio de ellas con mayor alivio de sus vecinos, y viendo que lo referido es de conocida providencia y utilidad a los vecinos de una y otra villa.


 Y conferido con toda reflexión y cuidado, se ha deliberado se haga dicha calle con las siguientes condiciones:
1ª. Que la fábrica de la casa que pide Antonio Fernández Espejo se haya de fabricar y costear por las referidas dos villas por terceras partes, supliendo las dos la dicha villa de Torremilano, y la otra la referida de Torrefranca, así en lo tocante al costo de maestros como el de materiales que se ofrecieren, de que se llevará por una y otra villa cuenta formal.
2ª. Que las maderas que sean necesarias para la dicha fábrica se hayan de cortar y traer de la dehesa de Cañadallana, sin que por ello se lleve cosa alguna.
3ª. Que los peones que fuesen necesarios para demoler la casa del dicho Antonio Fernández, abrir la calle y formar las nuevas casas hasta la entera conclusión de todo, han de ser de por mitad entre dichas dos villas.
4ª. Que en atención a que por aquella parte se ha de romper el muro de una y otra villa, se ha de poner una piedra grande a un lado y a otro de dicha calle, frente una de otra, embutidas en la pared, y en ellas esculpida una señal de cruz para el conocimiento de las jurisdicciones.
5ª. Que en atención a que abierta dicha calle no es necesaria la callejuela que va referida, se haya de cerrar el muro por el sitio que llaman del Portillo, corriéndole según va seguido y por la parte de dichos osarios se ha de cerrar asimismo, dejando puerta para el uso de ellos.
6ª. Y siendo el ánimo de dichas dos villas el facilitar como va referido el comercio de una y otra con el mayor alivio de sus vecinos, sin que por ningún caso al presente se contemple perjuicio a uno y otro vecindario, es asimismo condición que si ahora o en algún tiempo con la abertura de dicha calle le viniese perjuicio en común a una o a otra villa, sin que sea necesario beneplácito ni licencia de una a otra, la que se contemple perjudicada pueda cerrar el dicho muro con pared y abrir el comercio por donde estaba antes. Y si por alguna persona, o personas, cerrado dicho muro, se abriese, sea castigado con las penas que haya lugar en derecho.


 Con estas condiciones, en nombre de las referidas villas, nos hemos convenido para la abertura de dicha calle, las cuales nos obligamos y a dichos Concejos y vecinos a que las guardarán y cumplirán según y en la manera que en las dichas condiciones se contiene, y la que así no lo ejecutare pueda ser compelida y apremiada a la observancia y cumplimiento por todo lo pactado; y a pagar las costas, daños y perjuicios que de lo contrario se ocasionaren, a cuya firmeza y cumplimiento obligamos los bienes, propios y rentas de dichos Concejos, habidos y por haber; damos poder cumplidos a las justicias y jueces de Su Majestad de todas partes para que a ello nos compelan y apremien, y a dichos Concejos y vecinos como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada; renunciamos las leyes, fueros y derechos de su favor, y la general del derecho en forma, en cuyo testimonio así lo otorgamos ante los presentes escribanos públicos y de los Cabildos de una y otra villa y testigos infrascritos, en nombre de dichos Concejos y vecinos, estando en el referido sitio que llaman del Portillo, donde se divide la jurisdicción de una y otra villa, a cuatro días del mes de Octubre de mil setecientos treinta y nueve años.
Y los otorgantes, a quienes nos los dichos escribanos damos fe que conocemos y que son tales capitulares, lo firmaron los que dijeron saber y por los que no un testigo a su ruego, siéndolo presentes por la villa de Torremilano Don Andrés Muñoz de Pedrajas, José Ruiz Moreno y Francisco del Olmo, y por la villa de Torrefranca Antonio Fernández de Lunar, Martín Fernández Moreno y Diego Rubio Márquez, vecinos de dichas dos villas.
[Rúbricas de:] Don Andrés Montenegro Henestrosa, Diego Fernández del Olmo, don Gerónimo José Cortés, don Pedro Rafael Morillo, Juan Blanco Vigara, Francisco Delgado de Medina, Antonio del Pino y Francisco Fernández del Olmo.
Ante mí, Alonso Ramírez. Ante mí, Francisco Muñoz Bermejo [escribanos respectivos de cada una de las villas]


Fotografías de Teresa Latorre a la felicitamos por su trabajo.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Día del flamenco en el IES "Antonio Mª Calero" de Pozoblanco

El 16 de noviembre de 2.010 el Flamenco entró a formar parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.



 Es por ello por lo que en fechas cercanas los alumnos y alumnas de música del IES " Antonio María Calero" celebramos dicho hecho. Nos adentramos en este arte, esta cultura, esta música...


El flamenco, es decir el toque, el cante y el baile, cuenta con una extraordinaria proyección no sólo en Andalucía sino en el resto de España y a nivel internacional.


Hemos leído biografías de cantaores, guitarristas, bailaores; hemos realizado murales, exposiciones y audiciones.
















Paco de Lucía, Fosforito, Camarón de la Isla, Tomatito, José Mercé, Farruquito, El Cigala, Sara Baras, Joaquín Cortés, Vicente Amigo, Estrella Morente, Enrique Morente... nos dejaron y nos siguen dejando su arte. 

Doña Isidora Torralbo.

martes, 4 de noviembre de 2014

circo, arte y física


Hoy, en el teatro el silo de Pozoblanco, hemos asistido a un derroche de vitalidad, energía, equilibrismo y mucho conocimiento de las leyes de la física: centro de gravedad, equilibrio, rotación, inercia y todo afrecido por cuatro actores atletas que han conseguido el aplauso  y la atención de los jóvenes asistentes. 









Doña Rosa Galeano,  profesora de lengua y literatura en el IES "Antonio Mª Calero" nos comenta:
           
    " El pasado martes, 4 de noviembre, nuestro alumnado de 3º, 4º de ESO y de 2º de bachillerato, asistió, en el teatro “El Silo” de Pozoblanco, a la representación del espectáculo Do not disturb, No molestar” , escenificado por la compañía granadina Vaivén Circo-Danza.

    Como el propio nombre del grupo permite vislumbrar, se trató de una puesta en escena arriesgada tanto por el peligro que las acrobacias realizadas por los actores implicaba para su integridad física como por lo novedoso del montaje del proyecto, fruto de la fusión de artes escénicas, tan dispares y tan cercanas a la vez, como la danza, el circo, la comedia y el teatro del absurdo.

    La pieza nos sitúa en una fábrica de principios del siglo XX y nos presenta un día de trabajo de cuatro empleados  que deben construir una rueda de grandes dimensiones a partir de una serie de piezas que no saben, hasta el final, cómo combinar para alcanzar su objetivo.

    Durante los 55 minutos que dura la representación, estos, con los  elementos que tienen a su alcance, crean diversas estructuras a las que sacan variopintas utilidades, lo que da lugar a situaciones divertidas, emocionantes, sentimentales, conflictivas y, ante todo, visiblemente arriesgadas.

    Cabe destacar la atención prestada por nuestro alumnado durante toda la obra, la cual fue merecedora de la felicitación de los cuatros actores que la escenificaron.  


Rosa Galeano "   



 













Enhorabuena, buen trabajo!

domingo, 2 de noviembre de 2014

EL EJERCICIO DE LA POLÍTICA. Por Francisco Baena Calvo


La política ocupa uno de los últimos lugares en la valoración de las nuevas generaciones y, en general, de la población española.
La política parece haberse reducido a estructuras partidistas y en la evaluación del ejercicio de un político concreto y del ejercicio político de una corporación municipal, elegido democráticamente en las elecciones oficiales tanto generales como autonómicas. Y el desprestigio de la política va acompañado con la imagen negativa de los partidos políticos y de las instituciones públicas.
Parece que en muchos frentes la política se ha desvinculado de la moral y de los valores éticos, abogando el "mal menor" y la eficacia política. Además, la política de partidos genera una reacción lamentable hacia las manifestaciones de instituciones como la Iglesia, pidiéndole su no injerencia en los asuntos públicos, haciéndole reducir su parcela al ámbito privado y subjetivo, solamente para sus fieles e incluso criticando las voces de su jerarquía cuando habla para sus mismos fieles cristianos.
La verdadera política es preocuparse de los asuntos de la "polis" y es necesaria esta dimensión para el desarrollo integral del ser humano, que es un ser relacional y comunitario en su misma esencia. El hombre, que es un ser social, necesita una eficaz y auténtica política, ejercida fundamentalmente por los políticos, elegidos democráticamente por el pueblo, con honestidad, sensatez y honradez, administrando los "bienes públicos", en beneficio no de una minoría favorita o un partido político, sino para el bien común, el bien de la mayoría.
El Cardenal Vicente Enrique y Tarancón pronunció una homilía maravillosa en la misa del Espíritu Santo celebrada en la Iglesia parroquial de San Jerónimo el Real, en la mañana del 27 de noviembre de l975, con motivo de la exaltación del Rey don Juan Carlos I al trono de España: "la Iglesia sí debe proyectar la palabra de Dios sobre la sociedad, especialmente cuando se trata de promover los derechos humanos, fortalecer las libertades justas o ayudar a promover las causas de la paz y de la justicia con medios siempre conformes al Evangelio. La Iglesia nunca determinará qué autoridades deben gobernarnos, pero sí exigirá a todas que estén al servicio de la comunidad entera; que respeten sin discriminaciones ni privilegios los derechos de la persona; que protejan y promuevan el ejercicio de la adecuada libertad de todos y la necesaria participación común en los problemas comunes y en las decisiones de gobierno; que tengan la justicia como meta y como norma y que caminen decididamente hacia una equitativa distribución de los bienes de la tierra... "
¡Magnífica exhortación del Cardenal Vicente Enrique y Tarancón en ese día histórico en nuestro país al expresar con una contundencia fuerte qué le pide la Iglesia a las instituciones y qué lugar ocupa la Iglesia en la sociedad civil, sin injerencias en competencias que no le corresponden pero con unas palabras que decir en las decisiones políticas y sociales!
Francisco Baena Calvo. Sacerdote diocesano de Córdoba

...aún recuerdo estas palabras pronunciadas por el jefe de la iglesia española y que, al parecer, han sido olvidadas por muchos y así nos va...espero y deseo que esto mejore.
Antonio Javier Tamajón